Mostrando entradas con la etiqueta Jadeos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jadeos. Mostrar todas las entradas

X


descubro la inmensidad de mi deseo
cuando la lava se desquicia a través de mi piel
(resquebrajada y seca en la vehemencia de la hoguera)
cuando me viene tu imagen
y se me eriza la piel
y las manos buscan desesperadas calmarme
y respiro humo

me quemo
mi sexo palpita mudo
anhelando envolverte

me consumo presa del delirio
tu ausencia
inalterable
busco tu tacto

mas vacío

(suspiro)

un pecado que ya tengas mujer

...

IX

¿cómo me querés?

¿con qué ropa? ¿en qué pose?

¿en que momento del día?

pensame.

¿me estás imaginando?

abierta.

sudando.

jadeante.

pidiéndote a gritos que me toques.

latiendo.

sabiendo que te empezás a tocar.

dejame a mí.

entre mujeres nos entendemos mejor.

Sexo oral.




No entiendo a las mujeres que se niegan a hacerlo porque sí.


Por pudor, por ignorancia, por...


No las entiendo.


El pudor se va perdiendo, puedo asegurar que una vez que estas disfrutando de su miembro en tu boca te olvidaste del pudor porque estas concentrada en otra cosa muchísimo más interesante.


La ignorancia se pierde. Nadie nació sabiendo.


Además, el hombre es muy básico en este tipo de cosas. Es un animal disfrutando del goce que tu boca le esta dando, mientras no lo muerdas...vas bien.


En todo caso se pueden ver películas porno y prestar mucha atención a lo que hacen las chicas, sacás de ahí lo que te gusta y ya está.




A nadie le gusta meterse en la boca algo sucio, en eso estamos todas de acuerdo.


Pero negarse siempre?




Una de las cosas más lindas en el sexo es el sexo oral.


Porque además de disfrutar saborear y jugar, entre lenguas y labios, a esa cabecita con todo su cuerpo, te libera.


Sos una puta.


Más allá del amor que haya. No viene al caso.


Sos su puta. Su puta oral.


Divertida.


Desquiciada.


Hambrienta.


Con ganas de más.


Y más.


Y más.


Y más.








¿No te encanta mirarlos?






VIII

seducime.
transpirame.
derretite entre mis piernas.
degustame.
tocame.
acercate.
y apagá este fuego.

VII

pensar tu transpiración flagelándome la carne
sentir en mi onírica imagen el suave manoseo de mi sexo
manejar tu tacto embadurnando mi cuerpo

eriza mi piel y riega mi deseo

VI


te imagino imaginándome, desnuda.

te pienso pensándome, sudando por mi propio calor.

deshaciéndome de ganas.

esperando, esperándote, consumiéndome.

desquiciándome por no tocarme, agitada, rota entre sábanas
que absorven la inmensidad de mi infierno.

tus manos, tus inmensas manos arrebatándome el ardor
que me empapa,
arrebatándome estos besos que me queman de guardarlos.

esperando. fantaseando. creando.

suspiro.

V

Te digo que...

Acerco mis labios suavemente a tu sexo
te descubro duro, latente.
Sonrío.
Mi lengua degusta tu sexo
Despacio,
apenas dándote lo que estás buscando,
te rozo con los dientes
apenas recorriéndote
y me viene el deseo feroz
de engullirlo por completo,
lo quiero adentro de mi boca
caliente y mojada.

Me detengo.

Tan solo juego con mis dedos y mis labios:
los introduzco, los recorro con mi lengua,
me los chupo y te miro.

Tus ojos desquician deseo
y yo vuelvo a jugar, a jugarte,
a ser tu puta oral
y te chupo.
Con fuerza.
Y te recorro con el aliento
y sigo jugando
y sigo
y sigo...

Y no digo más
Esperame.

Estoy llegando...

IV

Leeme.
Descubrime.
Imaginame.
Acurrucada en la cama,
deseándote,
con los labios entreabiertos,
la piel en medio de una hoguera,
tocándome,
pidiéndote entre suplicas jadeantes
que me penetres,
que entres en mi túnel
empapado de deseo, empapada.
Con las piernas abiertas.
Imaginame.
De frente.
De espaldas.
Arqueada.
Gimiendo.
Sudando.
Como quieras.
Así te espero.

III

Extraño tus manos, tus dedos en los pliegues humedecidos de mi piel.
Ahnelo tu boca respirando gemidos dentro de la oralidad de mi sexo.
Me estremezco al pensar en la aspereza de tu barba merodeando mi centro de placer.
Necesito con urgencia la calidez de tu lengua degustándome, tu lengua caliente, mojada.

II


Percibo tu mirada a través de sueños y me despierto húmeda, deseándote.

No estás.

La inmesidad de mi espacio me confirma tu ausencia.

Necesito calmar el fuego que despertó tu imagen.

Necesito mis manos en mi vulva que late, que succiona espasmos, que llora carencia de placer.

Derrito mis palmas en mi hoguera, froto mi latir desesperado y degusto mis dedos en toda mi boca que derrama el delirio de mi fantasía.

Elevo la pelvis buscándote, urgando en el vacío.

Me penetro, me toco hasta el profundo y anhelado orgasmo que inspiraste.


Sonrío.

I


Cierro los ojos...
Te imagino susurrándome en la nuca.
Caliente.
Jadeante.
Tus manos en mis pechos
Mi espalda pegada a tu torso denudo.
Transpiro.
Me hago agua.
Y él...
Lo que más deseo,
lo que pido a gritos
como una puta, como tu puta,
estampado en el medio de mis nalgas.
Frotante. Pujante. Latente.
Lo quiero adentro.
Ya!